sábado, 8 de junio de 2013

PORQUE INCURSIONAR EN LA BOLSA DE VALORES

Para incursionar en los mercados bursátiles es importante tener una visión económica tanto a nivel mundial como a nivel local, pues, si a estos aspectos no se les da la relevancia necesaria, tenderíamos al fracaso porque se carece de instrumentos que permiten la reducción del riesgo en la inversión.
En el campo de la inversión, existen personas que establecen  principios errados que los inducen a pérdidas, pues consideran que la caída de los mercados en el mundo, el deterioro de la economía de los Estados Unidos,  la recesión, la inflación, la deflación, son eventos lejanos que de  ninguna manera afectará su actividad empresarial, pues no logran establecer la relación existente entre la política y su actividad productiva o entre las bolsas de valores y sus empresas.
En la actualidad formamos parte de un mundo globalizado, en donde los países interactúan de muchas maneras, la más reconocida es desde el punto de vista comercial, pues las empresas son concebidas para elaborar productos que satisfagan las necesidades del ser humano; es así como una compañía americana por ejemplo, produce carros para la industria colombiana y a la vez Colombia produce materias primas para enviarlas al mercado americano. La demanda de estos productos en uno y otro lado, permiten no solo que esas empresas vendan, sino que existen además otras que se benefician con el intercambio, por ejemplo las empresas que producen partes para vehículos, las que producen semillas y materiales para la producción primaria, las que ordenan los servicios de transporte. Todas ellas impulsan el empleo, contribuyen a mantener el poder adquisitivo y además que otras industrias se fortalezcan vendiendo sus productos, creándole dinamismo a la economía.
En otro lado se encuentran los inversionistas, quienes “ofrecen” su dinero ya sea en calidad de préstamo o para compra de parte de las compañías para que así   las empresas puedan invertir en nuevos proyectos, para incursionar en un nuevo mercado, ampliar y/o construir una nueva planta. Debido a estas necesidades de recursos monetarios, las compañías emiten ya sean bonos o acciones, que se transan  en las bolsas de valores.
En la economía de todos los países se dinamiza este proceso desarrollándose de manera permanente y automática: las personas compran y las empresas venden, en este círculo se genera empleo y lógicamente la circulación de recursos monetarios y productivos. Si por un momento suponemos que en uno de los países incluidos en el proceso cae en una recesión, entonces, se presenta un desbalance, la demanda se afecta , las empresas no logran vender lo suficiente, llegando a los despidos, disminuye el poder de compra y otras empresas se verán arrastradas por la misma situación, produciéndose un fenómeno de espiral que va cada día incluyendo más y más negocios afectando a las familias y produciéndose así un problema de grandes proporciones socioeconómicas.
Ante situaciones como estas, de acuerdo a lo propuesto por John Maynard Keynes (Mungaray, 1987), el gobierno debe intervenir, brindando incentivos económicos o implementando proyectos que permitan la generación de empleos evitando que se presente el estancamiento. Los gobiernos además pueden inducir a la  reducción de  las tasas impositivas y de interés mediante su influencia en los Bancos centrales con el fin de permitir un mayor flujo de dinero en el mercado. Es decir, el gobierno se endeuda y al mismo tiempo reduce sus ingresos, con la esperanza de que la economía se recupere y logre equilibrarse. Pero si esto no ocurre, el gobierno debe ser elástico y ampliar en mayor proporción los beneficios impositivos, adquirir más deuda- comprometiéndose a pagar mas intereses- para financiar nuevos proyectos que determinen el mantenimiento del empleo y que los hogares no sufran las consecuencias del desbalance.
Cuando se habla de deudas estatales se puede pensar en un monto de grandes proporciones que fácilmente llegan a los billones de dólares siendo también cuantiosos los intereses que debe soportarse. Por lo tanto el compromiso de los políticos es peligroso, por un lado reducen los ingresos y por el otro incrementan los egresos del gobierno. Por eso de manera continua se escucha que se debe reducir el gasto público y en las universidades se pregona que en periodos de recesión es indispensable la intervención del gobierno para evitar el estancamiento.
Ahora bien, aquellos que realizan inversiones en la bolsa de valores y disponen su  dinero en compañías, pueden observar que la falta de una política económica sustentable, resulta ser un factor de riesgo adicional, situación que  impulsa la determinación de colocar esos recursos en otro país. Conllevando por supuesto, a realizar menos inversiones. Entonces los nuevos proyectos que la empresa deseaba emprender, como el ensanchamiento la apertura de una nueva  factoría ya no se podrán realizar, tampoco pueden intervenir en el nuevo mercado, ni tampoco financiar la obtención de nuevos equipos, es decir, no puede adelantar ninguno de esos proyectos  que generarían empleos y dinero. El acceso al crédito será más difícil y más costoso, deberá pagar por esos préstamos adquiridos anteriormente con tasas de interés variable, lo que también puede desembocar en inflación. Muchas personas perderán sus empleos generándose así mayor pobreza e incluso incrementar además los índices de delincuencia.
Aunque existen rubros que no se ven afectados y por el contrario se benefician con este tipo de situaciones, si usted es empresario debe calcular con una reducción de las ventas y aumentos en los costos de insumos.

André Kostolany, Inversionista autodidacta, que domino con gran inteligencia la bolsa propone el siguiente interrogante “¿Qué ocurriría si cada uno de  los jugadores de bolsa tuviera acceso a una de esas “maquinas milagrosas”? (refiriéndose a los ordenadores o computadores). Si la máquina basándose en las experiencias anteriores, supiera con toda seguridad como las cotizaciones bursátiles reaccionarían ante determinados acontecimientos, y consecuentemente, fueran muchos los especuladores que se basaran para su actuación en esas afirmaciones, sus propias compras o ventas modificarían la relación sobre la cual basó sus predicciones el ordenador o computador. Cuando todos apuestan al mismo caballo no hay ganancia para nadie. La máquina teóricamente infalible, verá modificado los procesos por ella calculados por las mismas previsiones basadas en esos cálculos” (Kostolany, 1985) concluyendo a la final que la persona que juega en la bolsa debe pensar y reflexionar sobre todas las causales que puedan influir en su inversión.

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